La cinta roja de Pedro


Un día Pedro estaba en la plaza con su familia: Juana, la hermana, Tiago, el de el medio, Milton el papá y Eva la mamá. Los dos hermanos lo trataban mal. Hasta que un día estando en la playa encontró una cinta roja y a partir de ese momento empezaron a tratarlo mejor.
Pedro se preguntaba -"¿Qué les está pasando que me tratan mejor?"
Al día siguiente tocaron la puerta del frente de la casa preguntando si estaba Pedro. La mamá dijo que sí y preguntó -"¿ Para?"- El señor le contestó -"Porque ayer fui a la playa Moritas y perdí una cinta roja y me dijeron que la tenía la familia Criado, o sea ¿ustedes lo tienen?, ¿lo pueden llamar a Pedro?"
-Sí, como no ya lo llamo- y la mamá gritó -"-¡Pedro! Bajá que hay un señor que quiere hablar con vos- Pedro va hacia la puerta donde estaba el hombre. Pedro le pregunta -"¿Sí, qué paso?"-.
El hombre le cuenta "-Lo que pasó fue que perdí la cinta roja que tenés vos. ¿Me la podrías entregar.?
Pedro se puso muy mal porque sabía que si le entregaba la cinta roja los familiares lo iban a tratar mal como antes- Pero le entregá la cinta roja pues sabía que si para él era importante también lo sería para el señor que se tomó la molestia de llegar hasta su casa para buscarla. El hombre miró a Pedro, dio media vuelta y se fue hacia el auto.
Pedro cerró la puerta y los hermanos lo abrazaron. Pedro se preguntó en ese instante -"¿Habré hecho algo que les pareció muy bueno a mis hermanos?"-.

Fin.

(Autor: Juan Cruz Camperi).



El ojo de buey



Una noche Edgar, el basurero, estaba caminando con Igor, su acompañante, por el basural mas grande llamado “Basural City”. Estaban viendo que cosa importante o valiosa podrían encontrar. Encontraron piedras, cartones, colchones pero nada lujoso. Igor de tan enojado que estaba, tiró a Edgar por la cima de basura.

- Perdón jefe –dijo Igor. -

- Eres un ton… ¡Woow! ¡Un ojo! –interrumpió a si mismo Edgar.-

- ¿Un qué? No te escucho –respondió Igor.-

- ¡Un ojo de perro! – gritó Edgar.-

- Ahí bajo… -dijo Igor.-

Igor bajó y vio el ojo, como el era Lic. con animales le confirmó que era un ojo de buey. Se lo llevaron y lo tenía Edgar al ojo y deseó tener una camioneta 4x4 para ir a la salida. Sorpresivamente apareció una Nissan plateada 4x4.

Subieron a la camioneta y llegaron a la salida.

Nuevamente pidieron una ropa nueva. Se les apareció ropa nueva y limpia. Pidieron otro ojo con tres deseos.

Apareció otro ojo y el anterior se cerró. Se lo dio a Igor, y como que a el no le caía bien Edgar porque era muy mandón, pidió que cuando pida un deseo que le pase lo contrario. El ojo pestañeo.

Edgar tomó el ojo y pidió no tener enfermedades, por último deseo $1.000.000. El no sabía que iban tres deseos.

El ojo se cerró porque Igor había deseado que le pase lo contrario a lo que deseaba. Edgar tuvo cáncer de pulmón y murió. Y cuando Igor lo llevó al hospital, no lo aceptaron porque era pobre, y lo tiraron a la calle.


FIN


(Autor: Tiago Luque.)



LOS AMIGOS Y UNA CAÑA
Un con ocho años fue con sus papás a una caminata y se encontró una caña, le gustó tanto que se la quería llevar a su casa pero no lo dejaron. Después de seis años...Tres mejores amigos, uno con catorce años llamado Julián, otro con quince años llamado Jorge y el último con dieciséis años llamado Juan. Los tres chicos son mejores amigos.
Un día les pidieron a su mamá poder ir a las plaza del km 8. A todos los dejaron ir. Cuando llegaron empezaron a jugar en las hamacas, en el pasamanos, en el tobogán y en el sube y baja. Se divirtieron un montón hasta que se cansaron de jugar, de pronto, lo tres amigos parpadearon al mismo tiempo y cundo abrieron los ojos no había nadie. Los chicos se preguntaban un millón de cosas pero ninguna tenía respuesta, como les parecía tan raro lo que acababa de pasar prefirieron irse a otra parte.
Cuando ya estaban lejos de la plaza vieron un hermoso bosque lleno de flores, animales y felicidad así que decidieron jugar ahí. Estuvieron en el centro del bosque, hasta que toda la naturaleza se pudrió, las flores se marchitaron y lo peor de todo era que se había echo de noche, entonces no sabían cómo podían volver a sus casas y se les ocurrió pasar allí la noche.
Al día siguiente Julián se despertó porque había escuchado uno ruidos extraños, como tenía miedo despertó a Jorge y a Juan que los dos a coro dijeron:
-!Qué pasa¡-
-Es que escuché ruidos- respondió Julián y justo se escucharon ruidos otra vez, así que empezaron a correr en cualquier dirección. Pararon de correr porque encontraron una caña, petiza, pero linda. La agarraron y aparecieron en Bolivia, pero Jorge había muerto, Julián y Juan apretaron la caña deseando que Jorge viviera pero en vez de eso Juan murió.
Solo quedó Julián, en Bolivia, sin sus amigos y sin su familia en ese momento dijo:
-Espero que descansen en paz-habló Julián. Sus amigos lo escucharon y le contestaron después de un rato.
-Eres como un león. atrapado en un a jaula y como un mono sin conciencia.

Autora: Renata Deluca 6to.